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A lo largo de más de una década compitiendo en maratón, Eliud Kipchoge ha mostrado una evolución notable no solo en su rendimiento, sino también en su forma de abordar los aspectos más técnicos de la distancia. Uno de los más determinantes ha sido la nutrición. A sus 40 años, el atleta keniano sigue corriendo por debajo de 2:06, y lo hace con una estrategia alimentaria basada en el análisis de datos en tiempo real.
Aunque su debut en la distancia llegó en 2013, Kipchoge continúa perfeccionando aspectos que otros corredores suelen descuidar. En sus inicios, como es habitual en atletas que provienen de la pista, el cambio a maratón supuso un reto complejo: mayor volumen de entrenamiento, esfuerzos más largos y la necesidad de dominar el consumo de hidratos y líquidos en carrera. En este contexto, el control nutricional ha pasado de ser una preocupación inicial a convertirse en un elemento decisivo de su rendimiento.
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Desde hace cinco años, el keniano incorpora en su rutina un sensor llamado Lingo, que permite registrar los niveles de glucosa durante los entrenamientos. Esta herramienta, colocada en la parte trasera del brazo, le ofrece información inmediata sobre cómo reacciona su cuerpo ante cada alimento o bebida. Con ello, ajusta su ingesta energética en función del tipo de sesión o la fase de preparación en la que se encuentra.
Tecnología aplicada a la alimentación deportiva
Lingo actúa como un dispositivo de seguimiento continuo que facilita la toma de decisiones nutricionales. A través de una aplicación conectada al sensor, el corredor puede conocer en todo momento cómo fluctúan sus niveles de glucosa. Esa información permite planificar con mayor precisión la ingesta previa a los entrenamientos, así como durante y después del ejercicio.
En el centro de entrenamiento de Kaptagat, donde Kipchoge desarrolla la mayor parte de su preparación, el uso de esta tecnología forma parte de su rutina diaria. Allí trabaja junto a su equipo y un nutricionista, que utilizan los datos recogidos para comprobar la eficacia de los planes de alimentación. Con el paso del tiempo, esta colaboración ha permitido establecer patrones personalizados para los distintos ciclos de carga.
Gracias a estos datos, ha aprendido a seleccionar mejor los alimentos según el momento del entrenamiento. Por ejemplo, en días de rodajes largos opta por una carga significativa de carbohidratos. En una jornada previa a una sesión de 30 kilómetros, su menú incluye arroz, patatas y una alta ingesta de agua. Esta planificación no responde solo a la experiencia, sino a datos que confirman qué combinación resulta más eficiente para mantener un rendimiento constante.
Ajustes estratégicos en competición y entrenamientos
El análisis continuo de su respuesta fisiológica también ha modificado su forma de afrontar la hidratación en carrera. Anteriormente, mantenía una estricta disciplina de hidratación cada cinco kilómetros. Sin embargo, los datos obtenidos con Lingo le han permitido relativizar esa pauta. Ahora sabe que puede omitir un avituallamiento sin que eso implique un descenso de rendimiento significativo, lo que aporta mayor tranquilidad durante la prueba.
En el Maratón de Londres de 2025, Kipchoge volvió a confiar en esta herramienta para gestionar su nutrición. La carrera supuso su vigésimo segundo maratón y marcó una recuperación tras una temporada anterior complicada. Terminó en sexta posición con un tiempo de 2:05:25, cerca del récord máster de 2:04:15 establecido por Kenenisa Bekele en la misma ciudad un año antes.
Durante esa carrera, el atleta keniano se mantuvo en posiciones de cabeza durante buena parte del recorrido. Aunque su ritmo descendió alrededor del minuto 90, logró remontar del noveno al sexto puesto en los últimos doce kilómetros. Según su equipo, esta capacidad de respuesta en el último tramo fue posible, en parte, gracias al control preciso de su hidratación e ingesta energética, ajustadas a los datos que el sensor ofrecía en los días previos y en el desarrollo de la prueba.
Una estrategia basada en datos y experiencia
El caso de Kipchoge muestra cómo el uso de herramientas tecnológicas puede prolongar la vida competitiva de un corredor de élite. A diferencia de sus inicios, ahora su estrategia nutricional no se basa solo en sensaciones o rutinas establecidas, sino en una interpretación objetiva de cómo reacciona su organismo ante cada estímulo alimentario.
Con más de una década en maratón y tras superar momentos críticos en la temporada 2024 —incluida la retirada en el maratón olímpico de París—, Kipchoge ha vuelto a situarse entre los mejores. Su capacidad para adaptarse, corregir errores y aplicar nuevas herramientas refuerza la idea de que el conocimiento sobre el propio cuerpo es uno de los principales activos de cualquier deportista que aspira a mantenerse en la élite.
El uso de Lingo representa una evolución en la manera de entender la nutrición en pruebas de resistencia. Su experiencia puede servir como referencia para otros atletas, tanto profesionales como populares, que buscan optimizar su rendimiento a través del análisis y la planificación personalizada.
FAQs
- ¿Qué tecnología utiliza Kipchoge para controlar su nutrición? Emplea el sensor Lingo, que mide los niveles de glucosa y permite ajustar la alimentación en función de los datos obtenidos.
- ¿Cómo ha influido esta herramienta en sus entrenamientos? Le ha permitido adaptar la carga de hidratos y líquidos a cada fase del entrenamiento, mejorando la eficacia de sus sesiones.
- ¿Qué resultados ha conseguido recientemente? En abril de 2025 finalizó sexto en el Maratón de Londres con 2:05:25, cerca del récord máster de Bekele.
Foto: Depositphotos
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