viernes, enero 9, 2026

Desmontando el mito sobre etíopes y keniatas en el maratón

Un investigador en Biomedicina analiza las verdaderas claves del rendimiento en larga distancia: altitud, cultura, anatomía y una dieta rica en carbohidratos

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El dominio de los keniatas y etíopes en el maratón no es un misterio, pero tampoco es solo cuestión de herencia genética. Así lo sostiene Fernando Mata, investigador en Biomedicina en la Universidad de Córdoba y especialista en nutrición deportiva, quien en una entrevista concedida a Europa Press desmonta el argumento simplista que durante años ha intentado explicar el éxito africano con una única palabra: genética.

“La genética es importante, pero hay otros factores que influyen en la capacidad de rendir en este deporte”, explica Mata, también profesor en la Universidad Alfonso X El Sabio y en la Universidad Europea de Madrid. Según detalla, el rendimiento de estos atletas responde a una interacción de elementos culturales, fisiológicos, anatómicos y nutricionales, que juntos crean un entorno especialmente propicio para el desarrollo de corredores de élite en pruebas de fondo y gran fondo.

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Una infancia construida a base de kilómetros

Uno de los factores menos visibles pero más determinantes tiene que ver con el estilo de vida. En muchas zonas rurales del África oriental, niños y niñas recorren diariamente largas distancias a pie para acudir al colegio. Esta costumbre, asumida como algo cotidiano, representa sin embargo una exposición continuada al ejercicio aeróbico desde edades muy tempranas.

Este hábito contribuye a desarrollar una base fisiológica sólida incluso antes de que exista una práctica deportiva organizada. Cuando esos jóvenes deciden dedicarse al atletismo de manera profesional, ya cuentan con una resistencia construida de forma natural y progresiva, muy difícil de replicar en otros contextos geográficos o sociales.

Mata subraya que esta dimensión cultural no debe infravalorarse. La familiaridad con el esfuerzo físico, sumada a la motivación comunitaria y al ejemplo cercano de otros corredores de éxito, configura un entorno en el que el atletismo no es una rareza, sino una opción real de desarrollo personal y profesional.

Adaptación a la altitud y anatomía eficiente

El entorno físico también juega a favor. Las regiones de las que proceden muchos de estos atletas se encuentran a más de 2.000 metros de altitud sobre el nivel del mar. Esta altitud prolongada induce una adaptación natural: la producción aumentada de glóbulos rojos, que permite un transporte de oxígeno más eficiente en cada esfuerzo físico.

Pero la altitud no lo explica todo. Mata señala también diferencias anatómicas en la estructura de las extremidades inferiores. En los corredores del África oriental se observa una biomecánica especialmente eficiente. La longitud de las piernas, el bajo peso corporal y una musculatura adaptada al esfuerzo sostenido hacen que el coste energético de correr sea inferior al de otros atletas con una morfología distinta.

Este conjunto de condiciones permite mantener ritmos muy exigentes con un consumo energético más optimizado. La economía de carrera, en definitiva, es más alta, lo que se traduce en una mayor capacidad de sostener la velocidad durante más kilómetros con menor fatiga.

Carbohidratos: el combustible silencioso

La dieta es otro de los aspectos clave en el rendimiento. En su libro Comer para ganar, Fernando Mata destaca la importancia de los carbohidratos en el rendimiento deportivo. Según explica, los corredores africanos suelen consumir una dieta basada en alimentos ricos en carbohidratos complejos, como cereales integrales, arroz o ugali (una masa de maíz cocido típica de la región).

Más allá del aporte energético directo, los carbohidratos cumplen una función neurológica. Al ser detectados por los receptores del gusto en la boca, activan neurotransmisores que estimulan regiones del cerebro relacionadas con la recompensa y el comportamiento motor. Este efecto se ha comprobado incluso sin necesidad de ingerir el alimento, solo con enjuagues bucales de soluciones de glucosa.

“El estímulo dulce activa circuitos cerebrales que contribuyen a mantener la motivación, reducir el esfuerzo percibido y sostener el rendimiento”, afirma el investigador. En deportes de larga duración, como el maratón, esta combinación entre aporte fisiológico y estímulo cerebral puede marcar la diferencia en los momentos decisivos de la competición.


FAQs

  • ¿Qué factores explican el dominio keniata y etíope en el maratón?
    Una combinación de genética, entorno en altitud, cultura del esfuerzo desde la infancia, anatomía favorable y dieta rica en carbohidratos.
  • ¿Es la genética el principal motivo?
    No. Es un factor relevante, pero no exclusivo. El entorno, la cultura y la alimentación tienen un peso determinante.
  • ¿Qué papel tienen los carbohidratos en este contexto?
    Aportan energía sostenida y activan respuestas cerebrales que mejoran el rendimiento durante el esfuerzo prolongado.
  • ¿Por qué influye la altitud en el rendimiento?
    Favorece una mayor producción de glóbulos rojos, mejorando la oxigenación y la capacidad aeróbica del deportista.

    Foto: Depositphotos

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