Las leyendas del Camí de Cavalls, en zapatillas

Viernes, 10 de Agosto de 2018 11:30

En 'Corremos por...' visitamos la isla de Menorca

La isla de Menorca, es mucho más que sol y playa. Es Mediterráneo es estado puro y un espacio natural y medioambiental privilegiado. Si quieres conocer todos sus rincones y recorrerla en zapatillas de norte a sur y de este a oeste, hoy te proponemos el Camí de Cavalls.

Declarado Bien de Interés Cultural, es una ruta de 185 kilómetros por todo el litoral de la isla, un recorrido circular que invita al corredor a adentrarse en las entrañas de Menorca de una forma diferente.

El Camí de Cavalls está rodeado de leyenda. Su origen se remonta a las caballerías. Se sabe que, en el siglo XIV, ya existían algunos tramos que facilitaban la defensa de la isla y que, más adelante, la construcción de torres de vigilancia costera contra los piratas, hizo más necesaria la existencia de un camino perimetral que diese la vuelta a la isla. En el siglo XVIII la administración inglesa lo consideró como Camino Real, aunque ya se utilizaba como vía de comunicación de uso público.

Después de años de reivindicaciones ciudadanas y de la implicación de las administraciones insulares, el camino fue reabierto para que todo el mundo pudiera volver a hacer uso de él. Desde el año 2010, después de su acondicionamiento y marcaje, ya se puede disfrutar a pie, en trail running, en bicicleta o a caballo.

Los 185 kilómetros del Camí de Cavalls discurren por el litoral de los ocho municipios de Menorca: Mahón, Villacarlos, San Luis, Mercadal, Alayor, Es Migjorn Gran, Ferreries y Ciutadella.

La ruta recorre senderos, caminos, bellas playas, y de vez en cuando se adentra por el interior para mostrar al corredor humedales, zonas de cultivo, bosques y barrancos, así como algunos tramos urbanos, en Mahón y Ciutadella. También atraviesa lugares de alto interés natural y paisajístico, como el Parque Natural de la Albufera des Grau, la Illa d’en Colom y el Cap de Favàritx, por lo que recorrer el Camí de Cavalls será un regalo para los sentidos.

A lo largo de su recorrido, se encuentran múltiples vallas que el corredor debe abrir, cruzar y cerrar. Son el antiguo reflejo de actividades económicas como la ganadería y es que la ruta atraviesa 120 fincas privadas.

El Camí de Cavalls se ha homologado como GR 223 y sus 185 kilómetros se han dividido en 20 etapas. Está señalizado con estacas cuadradas cada 50 metros y hay paneles informativos en el inicio de las etapas. Al tratarse de un recorrido circular se puede comenzar en cualquier punto, pero el km 0 está situado en la Culàrsega del Puerto de Mahón, desde donde arranca la primera etapa.

La altimetría de Menorca es baja: el punto más alto del Camí de Cavalls se encuentra a unos 135 metros sobre el nivel del mar, en la zona de Son Ermità, entre Alocs y Cala en Calderer. Aún así, el desnivel acumulado puede llegar a los 4000 metros. 

El Camí de Cavalls recorre un litoral en ocasiones muy escarpado, surcado por barrancos y pequeños valles, de forma que aquellos que deseen ponerse a prueba tendrán que afrontar un auténtico rompepiernas. Además, las altas temperaturas y la escasez de sombra de algunos tramos añaden dificultad extra durante los meses de verano. Aún así, la ruta tiene un gran atractivo para la práctica de senderismo, trail running y ciclismo.

Si quieres correr el Camí de Cavalls, deberás planificar bien tus etapas. El sendero no está dotado de alojamientos ni albergues, especialmente en la costa norte. Aunque el GR está dividido en 20 etapas, si vas a hacerlo corriendo y según tu nivel y tus objetivos puedes planificarlo para recorrerlo en 4, 6 u 8 etapas o realizar variantes como correr la vuelta entera, sólo la mitad norte o sólo la mitad sur. 

En cualquiera de las opciones elegidas, el Camí de Cavalls ofrece un trazado trepidante y exigente, tanto a nivel físico como técnico, con subidas y bajadas, cortas pero intensas. El terreno abrupto de la costa menorquina le confiere un gran atractivo a la vez le añade un punto extra de dificultad. Un auténtico reto.