Correr en las carreras más locas del mundo

Viernes, 5 de Octubre de 2018 11:30

En 'Corremos por...' repasamos algunas de las pruebas más peculiares del planeta

Si lo tuyo es correr, pero estás buscando algo diferente, divertido y motivador… hoy te proponemos pruebas donde el factor lúdico es el elemento estrella. 
En algunas carreras de gran tradición como la San Silvestre Vallecana, la diversión ha ido ganando terreno año tras año y los corredores se esfuerzan también en buscar las pelucas y disfraces más originales. Otras carreras directamente surgieron a partir de inverosímiles y alocadas propuestas.

En Estados Unidos, por ejemplo, una de las carreras más peculiares es la célebre Bay to Breakers, de doce kilómetros, que se disputa el tercer domingo de mayo en San Francisco (California). Nació en 1912 para elevar la moral de una población que trataba de recuperarse de un terrible terremoto que había asolado la ciudad seis años antes. Actualmente cuenta con más de 60.000 participantes, que en su mayoría van disfrazados o, incluso, desnudos, y toda la población se vuelca con la prueba.

La New Year Midnight Run se ha convertido en la mejor forma de arrancar el nuevo año para los runners neoyorquinos, que a las 0 horas de cada 1 de enero toman la salida en esta carrera, de cuatro millas, que tiene lugar en Central Park, con un tono marcadamente festivo.

Correr disfrazado de los personajes más oscuros de una de las sagas más conocidas del mundo del cine es posible en la Star Wars Half Marathon - The Dark side, una carrera que tiene salida y llegada en el Walt Disney World Resort de Florida.

Si preferimos a los superhéroes de Comics, México cuenta con las carreras de la Liga de la Justicia, tematizadas alrededor de personajes como Superman, Flash, Batman o Wonder Woman.

En Francia se disputa el maratón de Médoc, donde los disfraces son igual de obligatorios que pasar por sus más de veinte puestos de avituallamiento en los que los corredores degustan los vinos y especialidades de la región de Gironde. Se celebra desde 1984 y está considerado “el maratón más largo del mundo” por las numerosas paradas que tienen que hacer sus más de quinientos participantes.

Si nos vamos a Inglaterra y participamos en The Great Knaresborough Bed Race tendremos que recorrer cuatro kilómetros y cruzar un río ¡con un colchón a cuestas! Es una especie de carnaval por equipos que tiene lugar desde 1966.

Sin salir de Inglaterra, el condado de Essex acoge en mayo la famosa Muldon Mud Race, una prueba con un recorrido de solo quinientos metros, eso sí repletos de denso barro, que surgió tras una apuesta en un pub en 1973.

En España también hay algunas pruebas estrambóticas, como el Mundial del Pollo, de Chodes, una carrera que consiste en dar 120 vueltas a la plaza poligonal de este pueblo de Zaragoza, para cubrir una distancia total de 11 kilómetros. 

La prueba, cuyo origen se remonta al siglo XIX cuando el premio para el ganador eran tres pollos, ha contado con participantes ilustres como el atleta Mariano Haro, Jordi García, campeón del mundo de cross, o Abel Antón, campeón mundial de maratón.

En la Crazy Cross, la primera carrera de obstáculos hinchables, la diversión está presente desde el pistoletazo de salida. Pueden participar adultos y niños a partir de 8 años, ya que solo se compite por el mejor disfraz. Muchas ciudades españolas la celebran.

La Holi Run, también conocida como la “Carrera de Colores”, es también muy popular en España. El único requisito es vestir de blanco en la línea de salida. La carrera consta de 5 kilómetros, sin tiempo de llegada a meta. Los participantes son rociados de pies a cabeza con polvos de diferentes colores a su paso por cada kilómetro.

Y para carreras locas, la Crazy Race, una carrera que se disputa en Valencia y Murcia, en la que no solo tendremos que correr, sino también saltar, trepar, escalar y reptar, durante 8 kilómetros, todo ello, sin miedo a ensuciarnos de barro, lluvias de pintura, merengue y otras sorpresas. 

La diversión está asegurada.