Un espartano élite diabético, ocupado y padre de una niña

Lunes, 26 de Septiembre de 2016 17:30

La Spartan Race está repleta de histórias de superación, esta es una de ellas

A veces da la sensación de que únicamente la gente con mucho tiempo, completamente sana o con unas condiciones atléticas óptimas puede afrontar una carrera como la Spartan Race. Nada más lejos de la realidad, por dos motivos: el 90 por cien de los participantes son amateurs y la modalidad Sprint (iniciación) tiene un recorrido de tan solo cinco kilómetros.

Pero incluso entre aquellos que se han hecho un hueco en la élite existen casos paradigmáticos. Por una parte, de filosofía espartana: aquella que te influye en tu día a día para superar obstáculos y hacerte mejor. Y por otra, de realidad pura. Hablamos de personas que deben compaginar muchos aspectos de su existencia para poder prepararse en condiciones.

Alejandro Samper es el ejemplo perfecto. Valenciano, trabajador a jornada completa, diabético, padre de una niña pequeña. Tiene todas las excusas para decir que no dispone de tiempo. Y, sin embargo, es una de las personas que va a disputar el Mundial Spartan en el Lago Tahoe de Estados Unidos.

Ex corredor de maratones de montaña, ha optado por el entrenamiento cruzado con el crossfit, la bicicleta y los farlakes para prepararse casa una de las pruebas del calendario. Y, además de explicar su experiencia, enseña a aquellos que quieran apuntarse por primera vez a cómo entrenarse y afrontar el reto.